Dos rollos que parecen iguales pueden tener distinto ancho, diámetro, núcleo o sentido de bobinado. Confirmar estas variables evita atascos, impresiones desplazadas y compras que no entran en el equipo.
- Identificar modelo exacto
- Medir ancho y diámetro
- Confirmar núcleo y bobinado
- Definir material y adhesivo
1. Identificá el equipo
Buscá la marca y el modelo completo en la etiqueta del equipo o en su documentación. Una misma familia puede admitir consumibles diferentes según la versión o el impresor instalado.
Si conservás un rollo que funcionaba correctamente, fotografialo junto con sus medidas y guardá el código del proveedor para futuras compras.
2. Las medidas que importan
Confirmá el ancho del papel o la etiqueta, el diámetro exterior máximo y el diámetro interior del núcleo. En etiquetas también importan el alto, el espacio entre unidades y el ancho total del soporte.
Medí en milímetros con una regla firme. No tomes como referencia solamente el diámetro de un rollo parcialmente usado.
- Ancho total
- Diámetro exterior
- Diámetro del núcleo
- Alto y separación de etiqueta
- Sentido de bobinado
3. Papel térmico y calidad de impresión
El papel térmico reacciona al calor del cabezal. La calidad del recubrimiento influye en la definición, los residuos y la duración de la impresión.
Para almacenamiento prolongado, consultá las condiciones recomendadas y evitá calor, humedad, luz directa y contacto con sustancias que puedan afectar la imagen.
4. Etiqueta y adhesivo
El adhesivo debe elegirse según la superficie, la temperatura y el tiempo esperado de fijación. Envases fríos, cartón, film y superficies húmedas pueden requerir soluciones distintas.
Informá al proveedor dónde se colocará la etiqueta y si estará expuesta a refrigeración, grasa, humedad o manipulación frecuente.
5. Probá antes de comprar volumen
Cuando cambia el proveedor o la especificación, probá una cantidad pequeña. Verificá avance, centrado, corte, lectura y adherencia durante una jornada normal antes de comprar cajas completas.
